Etapa Valencia - Alicante
Todo empezó cuando...
Allá por el mes de Abril del año 2008, una mañana de fin de semana, me despertaba, como otras muchas veces, oyendo la radio. Estaban haciendo una entrevista, en SerAventureros, a un tal Valentín que decía que iban a hacer una Vuelta a España en un Vespino ¡!!.
La idea me llamó la atención y, como daban una dirección de una Web, esta vez tuve la suerte de no olvidarla, y unos días después entraba en ella para inscribirme. ¿Por qué no?...Pedían relevistas y yo ahora ya tenia casi todo mi tiempo para mi...
Lo comenté en casa, mi mujer, que tiene pánico a las motos, supongo que al ver la fecha tan lejana, le pareció bien. A mis hijas también les llamó mucho la atención ese proyecto y, Almudena se ofreció a acompañarme esa noche en su moto pues pensaba que podría disponer de ese lunes 27 de Julio. Al fin y al cabo ya había conseguido el Doctorado con Excelente Cum Laude por unanimidad....
Los días fueron pasando y, conforme se acercaba la fecha, empezaba a entrarme un “canguelo”....¡Nunca había cogido un Vespino! Y tampoco estaba seguro de ser capaz de encontrar el camino desde Valencia a Alicante, de noche y por carreteras de 2 orden! Yo siempre había ido a Alicante por autopista...
Porque la verdad es que creía que habrían mas relevistas que se disputarían las etapas y que de Valencia a Alicante habría un puñado de ellos...y hacer 180 km, yo solo en un Vespino...¡Qué barbaridad!
Al menos eso pensaba yo.
Cerca ya del evento, pasé unos días de incertidumbre y de lucha interna pensando en abandonar inventándome una excusa y diciéndome que no podía dejar plantado a una gente tan ilusionada.
Y llegó el día H.
A las 2h30 de la madrugada del lunes 27 de Julio, sin haber descansado con una buena siesta, nos encontrábamos, mi hija Almudena, su marido Santi y yo, esperando en la puerta del Ayuntamiento de Valencia a la Bella Durmiente.....
A la hora prevista, llegaron Alfredo, alias “Quemadillo”, conduciendo el Vespino y detrás, una furgoneta con Fernando y con Nacho. Después de las fotos de rigor, intentamos encontrar un bar donde tomar un café, pero todo estaba ya cerrado y continuamos la marcha. Me costó aprender a arrancar el Vespino... lo tuvo que hacer Nacho dos o tres veces pues a mí se me calaba el motor y luego me quedaba buscando el botón de arranque automático.....jeje
Yo pensaba que hacer una etapa nocturna iba a ser mas duro.
Luego comprendí que las realmente duras tuvieron que ser las diurnas allá por las tierras Andaluzas y Extremeñas...Eso si que habrá sido duro...
Como decía Almudena, en la oscuridad de la noche por esas carreteras mas bien solitarias, viendo brillar la luna y algunas estrellas, oliendo esos olores tan diferentes con ese frescor después de un caluroso día, (¡¡llegamos a pasar frío!!!)...las cunetas eran negras como boca de lobo, y la luz del foco del Vespino, era suficiente para la velocidad a la que circulábamos. Almudena con su Yamaha, de vez en cuando se acercaba por detrás y me iluminaba el camino con su mas potente foco...Gracias Almudena.
Detrás, pacientemente y expectantes, seguían Quemadillo, Nacho y Fernando en la furgoneta...
A mi, las horas no se me hicieron nada largas...los kilómetros iban cayendo y el disfrute era total. Para Almudena, era su primera salida a carretera con su moto. También disfrutó.
Finalmente empezó a amanecer y Nacho propuso hacer una pequeña parada por el cambio de luminosidad, pero íbamos lanzados y yo no encontraba un sitio donde parar a tomar café....así que de pronto nos vimos entrando a Alicante. Eran las 7h30 de la mañana y el tráfico había aumentado bastante.
Sin darnos cuenta de pronto nos vimos metidos en una autovía ¡! Horror! ¿Qué hago? Yo no había visto que hubiera otra alternativa...era la misma carretera que traíamos!...
Seguimos adelante sin parar y a los muy pocos kilómetros vi una salida que ponía Alicante. ¡Uf! Nos metimos por ella y entramos a Alicante por donde yo quería entrar. Ya hacía unos cuantos años que no iba a Alicante, y solo por esa entrada sabría reconocer el camino hacia el Ayuntamiento.
Intenté no adelantar en la caravana de vehículos que entraban a la ciudad para no dejar atrás a Quemadillo, Nacho y Fernando....pero horror! La entrada estaba cortada por obras!! Malditas obras!!
De todas formas conseguimos llegar.
En un semáforo, le dije a un Municipal,,” Estamos haciendo la Vuelta a España en un Vespino. Por favor nos indica como llegar al Ayuntamiento?” Este nos miró como diciendo estos están majaras...Y después se volvió y me dijo,”la segunda a la derecha”. Yo esperaba que nos hubiera escoltado...pero no.
Llegamos sin mas problemas, con una hora de adelanto, y allí estaba Andrés Macanas con sus amigos a los que dimos el relevo y, Almudena y yo, nos volvimos para Valencia sin mas, con un poco de mal sabor de boca por una despedida tan rápida de unos nuevos amigos...
En el camino a Valencia nos paramos en Altea a darnos un baño en la playa y mas adelante, en Oliva, buscamos el camping que tanto habíamos visitado hacía años y nos comimos una paella. A las 15 horas estábamos en casa de vuelta y con la satisfacción de haberlo conseguido y de haber participado en una Aventura tan original y simpática como esta “Vuelta a España en Un Vespino
Miguel N.G. (Idefix)
Todo empezó cuando...
Allá por el mes de Abril del año 2008, una mañana de fin de semana, me despertaba, como otras muchas veces, oyendo la radio. Estaban haciendo una entrevista, en SerAventureros, a un tal Valentín que decía que iban a hacer una Vuelta a España en un Vespino ¡!!.
La idea me llamó la atención y, como daban una dirección de una Web, esta vez tuve la suerte de no olvidarla, y unos días después entraba en ella para inscribirme. ¿Por qué no?...Pedían relevistas y yo ahora ya tenia casi todo mi tiempo para mi...
Lo comenté en casa, mi mujer, que tiene pánico a las motos, supongo que al ver la fecha tan lejana, le pareció bien. A mis hijas también les llamó mucho la atención ese proyecto y, Almudena se ofreció a acompañarme esa noche en su moto pues pensaba que podría disponer de ese lunes 27 de Julio. Al fin y al cabo ya había conseguido el Doctorado con Excelente Cum Laude por unanimidad....
Los días fueron pasando y, conforme se acercaba la fecha, empezaba a entrarme un “canguelo”....¡Nunca había cogido un Vespino! Y tampoco estaba seguro de ser capaz de encontrar el camino desde Valencia a Alicante, de noche y por carreteras de 2 orden! Yo siempre había ido a Alicante por autopista...
Porque la verdad es que creía que habrían mas relevistas que se disputarían las etapas y que de Valencia a Alicante habría un puñado de ellos...y hacer 180 km, yo solo en un Vespino...¡Qué barbaridad!
Al menos eso pensaba yo.
Cerca ya del evento, pasé unos días de incertidumbre y de lucha interna pensando en abandonar inventándome una excusa y diciéndome que no podía dejar plantado a una gente tan ilusionada.
Y llegó el día H.
A las 2h30 de la madrugada del lunes 27 de Julio, sin haber descansado con una buena siesta, nos encontrábamos, mi hija Almudena, su marido Santi y yo, esperando en la puerta del Ayuntamiento de Valencia a la Bella Durmiente.....
| Santi y Almudena con la Majesty 250. |
A la hora prevista, llegaron Alfredo, alias “Quemadillo”, conduciendo el Vespino y detrás, una furgoneta con Fernando y con Nacho. Después de las fotos de rigor, intentamos encontrar un bar donde tomar un café, pero todo estaba ya cerrado y continuamos la marcha. Me costó aprender a arrancar el Vespino... lo tuvo que hacer Nacho dos o tres veces pues a mí se me calaba el motor y luego me quedaba buscando el botón de arranque automático.....jeje
| Pensándomelo. En la puerta del Ayuntamiento de Valencia. |
Yo pensaba que hacer una etapa nocturna iba a ser mas duro.
Luego comprendí que las realmente duras tuvieron que ser las diurnas allá por las tierras Andaluzas y Extremeñas...Eso si que habrá sido duro...
Como decía Almudena, en la oscuridad de la noche por esas carreteras mas bien solitarias, viendo brillar la luna y algunas estrellas, oliendo esos olores tan diferentes con ese frescor después de un caluroso día, (¡¡llegamos a pasar frío!!!)...las cunetas eran negras como boca de lobo, y la luz del foco del Vespino, era suficiente para la velocidad a la que circulábamos. Almudena con su Yamaha, de vez en cuando se acercaba por detrás y me iluminaba el camino con su mas potente foco...Gracias Almudena.
Detrás, pacientemente y expectantes, seguían Quemadillo, Nacho y Fernando en la furgoneta...
A mi, las horas no se me hicieron nada largas...los kilómetros iban cayendo y el disfrute era total. Para Almudena, era su primera salida a carretera con su moto. También disfrutó.
Finalmente empezó a amanecer y Nacho propuso hacer una pequeña parada por el cambio de luminosidad, pero íbamos lanzados y yo no encontraba un sitio donde parar a tomar café....así que de pronto nos vimos entrando a Alicante. Eran las 7h30 de la mañana y el tráfico había aumentado bastante.
Sin darnos cuenta de pronto nos vimos metidos en una autovía ¡! Horror! ¿Qué hago? Yo no había visto que hubiera otra alternativa...era la misma carretera que traíamos!...
Seguimos adelante sin parar y a los muy pocos kilómetros vi una salida que ponía Alicante. ¡Uf! Nos metimos por ella y entramos a Alicante por donde yo quería entrar. Ya hacía unos cuantos años que no iba a Alicante, y solo por esa entrada sabría reconocer el camino hacia el Ayuntamiento.
Intenté no adelantar en la caravana de vehículos que entraban a la ciudad para no dejar atrás a Quemadillo, Nacho y Fernando....pero horror! La entrada estaba cortada por obras!! Malditas obras!!
De todas formas conseguimos llegar.
En un semáforo, le dije a un Municipal,,” Estamos haciendo la Vuelta a España en un Vespino. Por favor nos indica como llegar al Ayuntamiento?” Este nos miró como diciendo estos están majaras...Y después se volvió y me dijo,”la segunda a la derecha”. Yo esperaba que nos hubiera escoltado...pero no.
Llegamos sin mas problemas, con una hora de adelanto, y allí estaba Andrés Macanas con sus amigos a los que dimos el relevo y, Almudena y yo, nos volvimos para Valencia sin mas, con un poco de mal sabor de boca por una despedida tan rápida de unos nuevos amigos...
| Hemos llegado. Delante de la puerta del Ayuntamiento de Alicante. |
En el camino a Valencia nos paramos en Altea a darnos un baño en la playa y mas adelante, en Oliva, buscamos el camping que tanto habíamos visitado hacía años y nos comimos una paella. A las 15 horas estábamos en casa de vuelta y con la satisfacción de haberlo conseguido y de haber participado en una Aventura tan original y simpática como esta “Vuelta a España en Un Vespino
En este vehículo y con tan guapa "piloto", volvimos a Valencia, por la autopista y a 120km/h...













